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domingo, 30 de septiembre de 2012

INDONESIA. 2.- Java. (Yogjakarta)


En un lugar de Indonesia, de cuyo nombre nunca nos olvidaremos, continuaban su aventura los que escriben esta tele-novela por fascículos . De Sumatra a Java. Por fin, he cumplido mi sueño de estar en la isla que da nombre además de a un afamado café, a ese lenguaje de programación con el que trabajé tantas horas. A los frikis os sonará, a los que no, quedaos con el café, que además de rico es mucho más interesante. Vuelo de Medán hasta Bandung y otro hasta Yogjakarta. Esta vez sin incidencias. Autobús local desde el aeropuerto hasta la calle Jalan Malioboro (Marlboro para los amigos), la zona ajetreada de la ciudad donde se encuentran puestos que venden cualquier tipo de cosa.

Vaya Piernacas!

Calle Malioboro. "Dónde esta mi moto?"
 Nos iba a pillar el final de Ramadán, (que son como las navidades) y los alojamientos por estas fechas están a reventar. En el mundo musulmán durante el final del ayuno, mucha gente viaja a sus ciudades natales y se reúne con sus familias, se dan regalos y finalizan el ramadán a lo grande. Nos quedamos 3 noches en un hotel y luego nos tuvimos que cambiar a otro porque este estaba completo. El nuevo hotel tenia 2 altavoces con conexión directa, en alta fidelidad y estero dolby suround, conectados a las mezquitas y no os podéis imaginar la cantinela desde las 6 de la tarde hasta altas horas de la madrugada con el mismo cántico de 3 estrofas. Estuvimos a punto de trepar para desconectar el aparato. Yo creo que durante algún rato llegué a entrar en una especie de trance, como hipnotizado, de escuchar más de 18546 veces la misma frase, con pequeñas variaciones de entonación. Que noche la que aquel día!

Pero bueno, vamos por partes. De los días que estuvimos en Yogjakarta, el primero estuvimos visitando la ciudad, el ajetreado mercado de Malioboro. Aquí puedes encontrar desde ropa con estampados imposibles en los cuales intercalan los escudos del Madrid o del Barça, las más modernas chanclas-teclado.

Mercado de Malioboro
Estampados imposibles.
Chanclas teclado para escribir con los pies.
Musicos callejeros.
Después, hablando con un hombre, nos recomendó ir a visitar una galería de arte Batik que también era escuela y en la que los precios de los cuadros eran buenos y fijos. Allá que fuimos pero sin ninguna intención de comprar, sólo para ver que se cocía. De camino, un hombre nos preguntó aquello tan musical de quiónes somos, de dónde venimos, a dónde vamos (preguntas que en España sólo te hace la policía, pero que aquí son una muestra de respeto e interés) . Le explicamos que íbamos buscando esta escuela de arte y nos llevó hasta la misma puerta. Que gente más "salá", es que te dan ganas de apretarles los mofletes hasta dejarles señal. Dentro de la escuela de arte Batik nos enseñaron el proceso de creación de los cuadros. Flipante. Van pintando con un pequeño artefacto aplicando una sustancia que sirve para ocultar la parte en la cual no quieren aplicar el color. Es decir dibujan una especie de negativo. Después, meten la tela en el primer color que siempre es el amarillo y al lavarlo, se elimina la sustancia aplicada anteriormente, y se queda el dibujo en positivo de la parte teñida de amarillo. Entonces vuelven a pintar con el mismo instrumento para pintar el siguiente dibujo en negativo y aplicar el segundo color, y así sucesivamente. Un trabajo muy laborioso pero con unos resultados muy llamativos. Lástima no tener dónde ponerlos, porque algunos de los cuadros eran muy originales y nada caros para el trabajo que había detrás. Pero nosotros no estamos aquí para comprar cuadros, estamos a lo que estamos, así que continuamos paseando por la ciudad sin rumbo fijo y tranquilamente.

La primera a la derecha la segunda a la izquierda.
El arte del Batik.
Muchos "Hello Mister", algo ya habitual aquí en Indonesia. La verdad es que me estoy empezando a acostumbrar a esto de que me llamen Mister. Tomad nota, a la vuelta nada de Carlitos, ni vainas, Mister. Lo más gracioso de todo es que a Maribel también le dicen "Hello Mister". Deben de haber algunos problemitas con la lección de inglés y la diferencia de géneros masculino y femenino. Y lo que no acabamos de entender muy bien a día de hoy es por qué se quieren hacer fotos con nosotros, ya están más que acostumbrados al tema del turismo. De vez en cuando nos paran y nos piden por favor que si se pueden hacer una foto. "Si hombre sí, claro, como no, faltaría más". Pero otras veces no nos piden permiso y nos hacen "robados".

Aspirante a paparazzi en prácticas.

Siguiente día. Se celebraba el día de la Independencia de Indonesia. Independence Day, pero como el tema del patriotismo nos da un pelín de alergia, lo cambiamos por excursión al canto.

Día de la Independencia Indonesia.

Destino Borobudur, el templo budista más grande del mundo. Curioso, pues se encuentra en un país de mayoría musulmana, católica, protestante, hinduista, de todo, menos budista. Llegamos acercamos después de coger 2 autobuses. Al llegar a la estación de Borobudur, cogimos un tuk-tuk que nos hizo una visita a 3 templos distintos. Al llegar al principal y más grande, llegamos a las taquillas y vimos el precio. Bueno, no es demasiado caro, 30.000 rupias, unos 2 euros. Pero cuando vamos a pagar, el taquillero en Indonesio nos empieza a hacer aspavientos señalándonos otra entrada, y con una medio sonrisa picarona, como diciendo, "pero dónde vais ternascos". Los turistas occidentales tienen su propia taquilla. Todo un detalle sino fuera porque el precio también era occidental, más bien era del norte, del norte de Marte.

Turista! Tú por aquí.
El precio se había multiplicado por 15. Copón con los budistas! Ojipláticos nos quedamos. Pero es que, además, teníamos un problema concreto de liquidez. El problema con las rupias indonesias es que llevas la cartera con un cerro de billetes, pero resulta que luego llevas dos pesetas. Tampoco nos imaginamos que el precio iba a estar tan desorbitado. Total, que no teníamos efectivo para las 2 entradas. No había cajeros por los alrededores. Además teníamos que comer, pagar al de tuk-tuk y volver en autobús. Como dicen los grandes estadistas, en situaciones críticas hay que aplicar decisiones difíciles.  Había que hacer un enorme sacrificio, y de manera salomónica solo compramos un ticket. Acostumbrado ya desde mi tierna infancia a acompañar a mi padre al bar de enfrente de las iglesias, en las BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), decidí hacer lo mismo en versión budista. Busqué el bar de enfrente, me pedí una Bitang bien fría y ya me quedo yo aquí sufriendo mientras Maribel se lo pasa en grande en el templito. La vida a veces tiene estos revéses, pero hay que ser fuerte. Así que armada con la cámara, Maribel sería la encargada de realizar las instantáneas y empaparse de los detalles.  Aquí podéis ver algunas de las fotos, incluidas las de algunos amiguitos que se echó aprovechando mi ausencia.
Pequeño templo budista.
Borobudur
Los Budas también pierden la cabeza.
Los ligues de Maribel.
Campanas de Borobudur.
Detalles del templo.
Mas detalles.
Y más.
Maribel haciendo amigas.
Templo de Borobudur.
Pequeño templo.
Buda famélico.
En el Tuk-Tuk.
Nuestro guía - conductor.

Un día más y de nuevo visita a templo. Cogimos otro autobús hasta el templo de Prambanan. Entradita al canto, esta vez más barata que la de Borobudur y te ponen un sarong para que vayas  con la vestimenta apropiada. El último terremoto que hubo en la zona destruyó gran parte de este geométrico templo y la mayoría de las torres de pequeño tamaño de alrededor estaba en ruinas. Pero la parte más grande y central se mantenía intacta. Nos perdimos entre ellas, tomamos fotos para coger buen material para el blog y poco más que contar. Al único que la pasan aventuras en los templos es a Indiana Jones, pero a nosotros no nos dá para estirar la historia así que bastará en este caso con unas cuantas fotos.



Templo de Prambanan.

Otra perspectiva del templo de Prambanan.

Dónde está Wally?
Detalles.


Siempre a sus pies.

Templo de Prambanan.

Poco más. Java es una isla gigante pero no tenemos mucho tiempo para ver más cosas, así que, mochila de nuevo y rumbo a Bali. Aunque parezca frívolo decirlo, tenemos "mono" de playa después de la intoxicación de templos de este capítulo.
Para finalizar nuestra habitual sección de curiosidades como este gráfico ilustrativo que seguro que nos viene bien a todos de como sentarse en la taza del váter. (prohibido hacer el murciélago).

Siéntate como es debido!

Y otra que va de idiomas. Esa palabra que es capaz de mover montañas, provocar migraciones y que tanto gusta. GRATIS, es internacional.




















Y eso es todo amigos, la próxima entrega va de islas , así que preparad los bikinis, desempolvad el bronceador, ponéos a régimen, que el verano vuelve en Octubre en Carretera y Mosquitera..



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