1.- Bali.
Y de Yogjakarta a Bali. La isla de las famosas camas. La isla hinduísta de Indonesia. La más explotada, pero no por ello desmerece una visita. No es justo juzgar los sitios con 2 pinceladas. Por supuesto, la zona de Kuta y Legian son zonas para salir corriendo, llenas de bares de dudoso gusto musical, sitios de comida rápida, y a reventar de gente. Pero Bali es una isla muy grande y tiene rincones en los que perderte. Además es famosa por lo que es famosa, por el surf. Olas de muchos tipos para diferentes niveles hacen de Bali un lugar fantástico para iniciarse, para mejorar y para destacar.
El inicio no fue del todo bueno. Un trancazo de 7.8 en la escala Ritcher me dejó en cama los 3 primeros días. Constipado provocado por aire acondicionado (y sin haberlo preparado me ha salido un pareado). Teníamos varias cosas que hacer en Bali. Objetivo número 1, extender el maldito visado que se está convirtiendo en nuestro particular culebrón. El segundo era hacer algunas compras y deshacernos de algunas cosas para aligerar peso en la mochila. Después de que el trancazo remitió, visitamos la playa de Kuta. Kuta es como la Gran Vía de las playas. Muy concurrida, muy larga y grande y donde se puede pasar la tarde observando a la gente pasar. Vas a encontrar de todo. No es la playa adecuada para los amantes de la soledad, pero es una playa divertida para hacer muchas cosas, desde correr, jugar al fútbol, volar cometas, aprender a surfear, o castillos de arena. Mención especial merece el apartado de las cometas. Pedazo de cometas de tamaño XXL y que vuelan a la altura del satélite meteosat. No es broma, nunca antes vimos una cometa volar tan alto. Al llegar la tarde sobre Kuta, todo el mundo se junta o bien para ver el atardecer, o echar una pachanga, o practicar su deporte preferido, lo que hace que la playa esté "abarrotá".
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| Atardecer en Kuta Beach. Bali. |
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| Cómo estaba la playa? |
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| Cometas |
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Al otro día, nos acercamos a la oficina de Inmigración, dejamos nuestros pasaportes y nos emplazaron 10 días después para recogerlo, pagar las tasas y esperar todavía un día más para tener, por fin, un mes más de Visa. En principio, esto nos trastocaba un poco nuestros planes ya que significaba que teníamos que volver a Bali. Pero, no pasa nada, nos adaptamos a las inclemencias. Alquilamos una moto para movernos más ágilmente y pusimos rumbo al sur, hacía la playa de Dreamland. Para entrar en esta playa tienes que pasar por un puesto de seguridad, donde te miran las mochilas, y vas atravesando unas zonas ajardinadas, complejos hoteleros con campo de golf incluido. La playa estaba bien, no muy grande, arena blanca y agua turquesa pero las olas rompían con muchísima fuerza en la orilla con lo que el baño se hacía complicado y divertido.
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| Dreamland Beach. |
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| Bailando una sardana. |
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Visitamos otro día el templo deTanah Lot. Este templo tiene la particularidad de estar incrustado en una roca rodeada por el mar. Curiosa vista. Bonitas fotos y lo mejor fue el camino atravesando arrozales.
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| Maribel y sus posturitas. |
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| Templo de Tanah Lot |
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Después de unos días en Kuta, nos cambiamos a la zona este, a la playa de Sanur. Sin ser una maravilla de playa, este sitio es bastante más tranquilo y agradable, con muchas opciones para alojarse y comer. Desde Sanur alquilamos otra moto para visitar el interior de la isla. Objetivo Ubud. Todavía no sabemos muy bien cómo llegamos. Nuestro gps era la intuición, los cruces eran como la ruleta de la fortuna pero, al final, llegamos. Aparcamos la moto y comenzamos la visita. Si no practicas surf, lo mejor de Bali no está en sus costas sino en el interior. Ubud es famoso por su arquitectura, su artesanía, sus museos. Ciudad agradable para pasear. Visitamos algunos templos, lugares de interés, el mercado local y degustamos la comida típica balinesa.
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| Ubud. |
Además dimos con un sitio donde se podía degustar un tipo de café que Carlos quería probar, el Kopi Luwak, el café más caro del mundo! Qué lo hace ser el más caro? Una especie de civeta (como una mezcla entre hurón y gato, el Luwak) que selecciona los mejores granos, se los come y luego los defeca (por decirlo fino) pero enteros. Bien, aunque pueda parecer que el café es una "mierda" y nunca mejor dicho, por lo visto, durante el proceso de la digestión, al mezclarse con sus enzimas, hace que esos granos maceren y tengan un mejor sabor. Luego está el trabajo de una persona que tiene que limpiar esos granos de las heces del animal y "ale", listo para tomar! Pues eso, que aquí mi amigo se tomó una taza. Y, es que, tomarse una taza de este café es un lujazo, pero que aquí es menos ofensivo. En Indonesia una taza de Kopi Luwak cuesta entre las 40000 y las 70000 Rp (entre 3 y 6 euros) pero, por lo visto, los americanos y japoneses te cobran unos 50 dólares y el kilo del café en grano oscila entre los 800. Veredicto, el café está muy bueno, es muy diferente a cualquier otro café, pero no sabemos si merece esos precios tan desorbitados. Después del café continuamos perdiéndonos en el mercado, donde lo mismo encuentras cometas con forma de dragón que unos atrevidos abridores de madera.
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| Juan Valdés. |
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| Kopi Lubak. |
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| El bicho que come y caga café. |
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| Abridores con 'mango' de madera. |
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| Cometas pintadas a mano. |
Después de Ubud, de regreso a Sanur, pasamos por la cueva del Elefante Goa Gajah. La entrada es la boca de una imagen esculpida en una roca. Alrededor se podía dar un paseo por unos jardines y hacer una caminata por medio de un bosque que te llevaba a una cueva que se utiliza para meditar. La vuelta se convirtió en una yinkama. Ibas atravesando puentes de bambú, escaleras, pasadizos y nos encontrábamos monjes que nos pedían donaciones. Al final ni encontramos el destino, pero había una chica con una nevera con bebida fresca y ahí echamos un rato de charla con ella. Nos contó que los siguientes tres días eran festivos en Bali y que todo el mundo llevaba tiempo trabajando en distintos adornos para decorar las calles. Efectivamente, los habíamos visto por todas las calles. Hojas de palma muy, muy trabajadas. Eran días de vestirse con sus mejores galas, sus trajes tradicionales y llevar ofrendas a distintos templos de la isla. Es la típica foto que alguna vez hemos visto con las mujeres balinesas portando fruta y otras ofrendas en la cabeza, camino de un templo.
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| En la boca del elefante. Goa Gajah. |
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| Lugareño. |
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| Buscando sus raices. |
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| En busca del templo perdido. |
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| Ratillo de charla con nuestra simpática balinesa. |
Bali también es paraíso para aquel que tenga la suerte de tener una casa con jardín y quiera decorar sus exteriores con figuras de piedra o madera. O para los que quieran montar un Buda Bar. Es increíble lo bien que trabaja esta gente y qué cosas más chulas encontrabas por cualquier tienda o taller. Esculturas de piedra, fuentes, y árboles secos muy originales y de todos los tamaños. Como no es nuestro caso, no os podemos contar cómo iba la cosa con los precios pero.., que igual merece la pena venirse de vacaciones aquí y mandarte un par de contenedores y un par de trailers. Las glorietas también son para echar de comer aparte. Muy exageradas, muy impresionantes.
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| Glorietas en Bali. |
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| Esculturas balinesas en piedra. |
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| Esculturas balinesas en piedra 2. |
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| Fuentes. |
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2.- Gilli Meno.
La siguiente parada , las islas Gilli. Esas 3 diminutas islas al oeste de Lombock que son como 3 lentejas flotantes. Fuimos a la del medio, a Gilli Meno, la más tranquila de las tres. El barco nos dejó en Gilli Trawangan y en un quiebro de última hora conseguimos enganchar otro barco hasta Meno sin tener que esperar 4 horas al siguiente ferry público. La isla es como de cuento, ovalada, de unos 5 km de diámetro y con playa en todo el contorno. Está salpicada de pequeños alojamientos y restaurantes de pocas mesas. Los precios están inflados si comparas con el resto de Indonesia, aprovechando el efecto isla, pero tampoco están desorbitados. Nos alojamos en un curioso lugar cuyo dueño era un inglés que tenía, además, un parque de pájaros en la parte interior de la isla.
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| Vista aérea de las Gilli. Tomada prestada. |
A pesar de ser tan pequeña y dicen que por ello la menos explotada, está rodeada de restaurantes con todo tipo de comida y lo mismo con el tema del alojamiento. Hay bastante oferta y va en aumento. De hecho, pasamos por bastantes parcelas con el respectivo cartel de "SE VENDE". Dan ganas de venderlo todo y cogerse una parcela por aquí para montar ese tantas veces soñado chiringuito a la española, con sus botellines de Mahou y sus bocadillos de chorizo frito!
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| Encontré mis raices. |
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| SE VENDE. Algún valiente? |
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| Decoraciones con coral. |
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| La biblioteca de la isla. |
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| Esperando la cena. |
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| Vendedora de fruta preparando un coco. |
Paseando descubrimos un lugar en el que impartían clases de Yoga. Es una de las cosas que más hecho de menos, mis clases de yoga. Así que, con muchas ganas de dar una, fuimos a conocer el sitio y preguntar horarios y precio. Cuando llegamos, había dos personas en la construcción de un bungalow. El lugar se llama "Mao Meno". El nombre nos recordó a esa expresión tan andaluza para evitar decir si o no, el "ma o meno", y empezamos a inventarnos una historia.., que seguramente el sitio era de un andaluz por el mundo, que cansado de la falta de futuro en nuestro país se aventuró a montar un negocio allén de los mares,blablabla,blablabla... Se nos acercó un chico y con nuestro mejor inglés le preguntamos "Hola! Aquí se imparten clases de yoga?" Y él, con un perfecto español dijo:"Españoles?" Pues nada, que el chico se llama Quique y hace tres años andaba haciendo un viaje por el mundo, llegó a Gilli Meno y decidió comprar un terreno. Ahora, junto su novia Lucy, están montando un centro de yoga con unos cuantos bungalows donde poder alojarte. Unos chicos encantadores. Y síiii!!! Tuve mi clase . La impartió Lucy y me encantó! Deseamos, desde aquí, que les vaya muy bien!
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| Playa de Gilli Meno. |
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| Pensando cómo arreglar la crisis financiera mundial. |
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| Vista de Gilli Air desde Gilli Meno. |
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Y en Meno, poco más (o meno), todo el día tirados, que si ahora un coco, luego pescado, después arroz, alguna cerveza, libros, mucho libro… Buenos paseos alrededor de toda la isla y mejores atardeceres. Lo bueno es que puedes ir cambiando de ubicación en función del viento y el sol. Pero 4 días son suficientes y decidimos dar el salto a Lombock.
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| Se me está quedando la cabeza como un coco. |
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| Nasi goreng con calamares, la piedra angular de nuestra alimentación. |
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3.- Lombok
Ferry bien temprano y después nos tenían que recoger en una furgoneta hasta Sengigi. El camino muy tranquilo y cuando llegamos comenzamos a buscar alojamiento. Encontramos una habitación sencilla, limpia y barata. Después, alquilamos una moto y "Carretera y Casco" (parece la versión vasca del blog), enfilamos hacía la playa de Pemenang que nos habían recomendado. La playa, impresionante y lo mejor de todo, desierta. Ni el Tato. Ni falta que hace, ya tuvimos nuestra saturación de turistas en Bali.
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| Playa de Lombok. |
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| Pemenang Beach. |
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Por la tarde, fuimos a Mataram, la capital de Lombok. Sin mucho que comentar, la verdad. Buscando su playa, nos metimos en un parque que utilizan los lugareños para pasear con la familia. En un extremo del parque hay un lago y cerca del lago, un pediluvio. No se quién pondría las piedras pero, desde luego, lo hizo a conciencia, las piedras colocadas con la punta más afilada hacía arriba. Ahí estaban, todos caminando sobre las piedras como si nada y nos miraban y decían:"Probad, es muy bueno para el cuerpo". Pues allá que fuimos. Carlos, creo, duró 10 segundos y yo, algo más, si contamos las veces que me tenía que parar no se si para reír o llorar. Qué dolor!! Los allí presentes se partían de la risa al vernos y nos daban ánimos para seguir. Pero, para nosotros, fue tiempo suficiente para darnos cuenta que todo este calzado tan sofisticado al que estamos acostumbrados ya desde pequeños, no hace más que debilitarnos los pies. Tenemos las plantas de los pies más tiernas que el pan bimbo.
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| Arrozales. |
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| Maribel y sus fans. |
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| Pediluvio del infierno. |
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| Es peor de lo que parece. |
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Otro día, bajamos al sur de Lombok. Nos dirigíamos a la zona de Kuta (sí, como la de Bali pero sólo tienen el común el nombre). Para ir, pasamos por la nueva carretera que han hecho. Una autovía que tiene acceso al nuevo aeropuerto internacional, construido hace poco más de un año, y nos pudimos hacer una idea de la cantidad de campos de arroz y casas que han tenido que cargarse para semejante obra. Eso sí, la autovía es para todos los públicos. Lo mismo adelantabas un coche, que una bici o una mula.
Antes de llegar a Kuta, paramos en un pueblo que se llama Sade y que nos habían recomendado unos chicos que conocimos en la playa de Sengingi. Este poblado mantiene las típicas cabañas de bambú de la tribu de los Sasak y se dedican a la artesanía y a la confección de sarongs.
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| Sade Village. |
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| Cabañas típicas de los Sasak. Sade Village. |
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Llegamos, por fin, a Kuta-Lombock. Nos extrañamos de estar ante una playa tan espectacular y vacía. Pocas opciones para alojarte y sólo una calle con algunos pequeños restaurantes, tiendas de ropa y surf. Cuando llegamos a la playa, sólo había una familia. Estábamos embobados, disfrutando de todo lo que nuestros ojos podían abarcar y, de repente, sin saber de dónde salieron, me vi rodeada de unas alocadas vendedoras que sólo gritaban:"A mi, a mi, cómprame, barato, pocos turistas, poco trabajo, cómprame, cómprame.." Esto salía de doce bocas a la vez. Miro a Carlos, que pensé que seguía a mi lado, pero no se de qué forma logró escabullirse y allí estaba, partiéndose de risa e inmortalizando el momento.
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| Kuta Beach en Lombok. |
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| La invasión de las ambulantes. |
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Después de comer por aquí, nos fuimos a otra playa que hay al este de Kuta. La carretera era de difícil descripción. Era más bien un bache con trozos de carretera de vez en cuando. El nombre de la playa, Anjun Aan y su descripción, más impresionante aún que la de Kuta. Las fotos, como siempre, no hacen justicia. En esta playa había un poco más de ambiente y, entre otros bañistas, nuestras amigas, las cabras. Como era eso de que "tiraban para el monte??" Pues en Lombok, les va más el mar.
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| Sonríe guapa! |
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| Esta playa parecía un zoo. |
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| Bache con trozitos de carretera. |
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| Anjun Aan beach. |
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Los demás días estuvimos por la playa de Senggingi, la mejor para ver el atardecer. Y cada vez que nos sentábamos, a los 2 minutos estábamos rodeados de la chavalada. Esta gente es súper curiosa y muy lista. Saben que necesitan saber inglés para mejorar sus posibilidades de cara al turismo y no se cortan en empezar a hablar con los turistas para practicar. Además para nosotros es la mejor manera de tener información directa de la vida de la gente, cuánto ganan, a qué se dedican, a qué dedican el tiempo libre y, de verdad que en España la cosa está muy mal, pero es que aquí está mucho, mucho, mucho peor. Lo llevan con resignación, siendo conscientes de que tienen muchas cosas que mejorar. Pero son gente muy agradable y les encanta hablar con los extranjeros.
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| Maribel y sus amigos. |
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| Atardecer en Senggigi beach. |
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Cosas que nos quedamos en el camino? Pues el trecking por el volcán Rinyani, visitar la parte norte y la oeste. Pero lo de siempre, no hay tiempo y preferimos pasar los días disfrutando de sus playas y su gente. Ya volveremos.
Y, nada más, sólo decir que si alguien está pensando en visitar Lombok, que se de prisa si quiere disfrutar de su autenticidad y lo impresionante de su paisaje. Además del aeropuerto internacional que hicieron y la nueva carretera, nuestros amigos de Dubai, han comprado parte del terreno de la zona de Kuta y alrededores para construir una serie de complejos hoteleros, campo de golf, etc,etc.. En fin, que se lo van a cargar. Una auténtica pena! Como sigamos así, no va a quedar un solo lugar auténtico en el planeta!
De vuelta a Bali, y por fin tenemos la tan deseada extensión del visado!! Maldita burocracia. Con 22 días más en Indonesia, sin ser "sin papeles", nos disponíamos a dar el gran salto hacía la gran isla con forma de estrella de mar, de la que tanto habíamos oído hablar, Sulawesi. Esto sí que va a ser una aventura! Pero no vamos a avanzar nada más porque, esta historia, es parte de otro capitulo que, en nada, estará en vuestros kioscos.
Y para finalizar, aquí os
dejamos nuestro habitual apartado de fotos varias: Nuevas tribus urbanas? , Una serpiente, es para siempre, cerveza balinesa, centro de día para el marido, ofrendas hinduístas, cometas que son más grandes que sus dueños. En la sección gastronómica:
arroz a la balinesa, la auténtica hamburguesa Big
Kahuna (guiño a los cinéfilos),
felicitaciones, y atardeceres con mensaje.
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| Conocía lo de grunchi-pijo, pero lo de hippie-cool? |
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| Foto con serpiente. |
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| Cerveza Bali Hai, la mejor que hay. |
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| Ofrendas. |
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| Centro de día para el cuidado del Marido. Necesita tiempo para usted misma? Quiere ir de compras? Deje a su marido con nosotros! Cuidaremos de él, usted sólo tiene que pagar sus comidas y bebidas. |
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| Cometas XXL. |
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| Arroz en hoja de platanero. |
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| La auténtica Big Kahuna. |
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| El atardecer es tan hermoso, tan sobrecogerdor, que olvidas el pasado y el fúturo: Sólo queda el presente. Eres uno con el momento, no hay un observador y un observado. El observador se transforma en el objeto observado. Tú no estas separado del atardecer. OSHO. |