SUMATRA
1.- MEDAN.
Nada más llegar a Indonesia, descubrimos la solución para superar de una vez la maldita crisis que nos azota. De un día para otro te puedes convertir en millonario. La moneda es la rupia Indonesia, y por un euro te dan cerca de doce mil. Esto quiere decir que si cambias 100 euros te dan más de un millón! Quiere ser millonario? Atrapa un millón! Eso sí, el cálculo esta vez se complica. Los precios son con muchos ceros y, al principio , todo te parece carísimo, pero no lo es. Un plato de comida de precio medio te puede costar 25.000 rupias, que son unos 2 euros. Total, que llevas la cartera a reventar de billetes sin llevar nada.
Llegamos a Medan desde Singapur. Era ya noche, tras las 6 horas de retraso del vuelo y con muchas ganas de pillar la cama. Al día siguiente, después de intentar desayunar a lo Indonesio sin conseguirlo (aún no somos capaces de comer arroz frito o noodles picantes nada más levantarnos), nos dispusimos a descubrir las calles de Medan. La primera impresión que nos dio la ciudad fue muy parecida a la que nos dio Katmandú. Salvando las distancias, pues aquí se ven zonas modernas, mejor parque automovilístico, pero mismo caos de motos, ruido y polución. Eso sí, debíamos ser muy pocos extranjeros por la ciudad. Porque a cada paso que dábamos, la gente gritaba : "Hey Mister" . Los coches y las motos nos miraban como si fuésemos extraterrestres. Notabas las miradas, teníamos una sensación rara. Pero al poco, te vas acostumbrando y te das cuenta de que la gente es muy curiosa. Te paran, te preguntan. La gente te saludaba por que sí, sin ningún interés especial, es simplemente educación y cierta curiosidad. Y en cada esquina te ponías a hablar con cualquiera, como cuando vas a tu pueblo.
Seguimos andando hasta una gran mezquita, y se nos acercó un grupo de chavales que nos pidieron si podían charlar un rato con nosotros. Estaban haciendo un trabajo para la escuela, para la asignatura de inglés, y nos grabaron en video mientras nos lanzaban preguntas variadas sobre nuestra estancia en Indonesia y sobre las primeras impresiones. Fuimos francos, era nuestro primer día, y no habíamos visto demasiado, pero lo suficiente para afirmar que la gente era extremadamente amable y simpática con nosotros. Abajo foto super agraciada de Maribel con la chavalería...
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| Estudiantes de inglés. |
Continuamos nuestro paseo, pasamos por un gran festival de comida que se celebraba todas las tardes al caer el sol, en época de Ramadán.
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| Festival de Comida. |
Y al pasar por un café, un chico nos invitó a entrar. Declinamos la oferta en primera instancia. Pero después, al acabar de dar vueltas, volvimos para tomar algo. El camarero es un chico bastante joven que habla muy buen inglés. Bobby es su nombre. Comenzamos a charlar con él y, de hecho, se acabó sentando en nuestra mesa. Al cabo de no más de media hora y, tras hablarle de nuestros planes en Sumatra, Bobby nos dice que él es de la zona del Lago Toba y que, en unos días, va a ir a su pueblo a la boda de su primo. Nosotros teníamos pensado ir a este lago y a su isla interior que se llama Simosa. El caso es que nos dice que si nos parece bien, nos invita a la boda. Nos miramos Maribel y yo y le preguntamos, "pero no habrá ningún problema en ir a la boda?, tu primo estará de acuerdo?". El, riéndose, nos contestó que para su primo sería un gran honor que asistiéramos a su boda. Igualito que en España,vaya!. En las bodas españolas te presentas sin avisar con 2 invitados nuevos y montas la de San Quintín. Las fechas nos cuadraban, teníamos 3 días para ir a Bukit Lawang primero en busca de los orangutanes y después volver a Medan para ir al lago Toba. Además, esto era algo que siempre habíamos querido hacer desde que el viaje pasó por nuestras cabezas. No sólo era viajar y ver lugares sino, en la medida de lo posible, interactuar con la gente. Menudo regalo, y era el primer día!! Esto pinta muy bien amigos lectores. Van a correr ríos de tinta rosa por el blog. Pasamos un par de días en Medan. Esta ciudad no tiene mayor comentario. Es una ciudad grande, masificada, ruidosa, y con poco que ver pero, siendo la capital de Sumatra, es el punto de origen de todos los transportes a las demás zonas de la gran isla.
2.- BUKIT LAWANG
Al tercer día, emprendimos viaje hacia Bukit Lawang. Este sitio es un lugar en el que existe un centro que se dedica a alimentar a las poblaciones de orangutanes que viven en libertad por la jungla. Normalmente, los orangutanes se alimentan por sí solos pero, en determinadas épocas, la comida en la jungla escasea y son centros como éste, los que ayudan a complementar la alimentación. Existen 2 horarios para visitarles mientras les dan la comida. Fuímos en autobús local, (mini furgoneta), precio 20.000 rupias por un viaje de más de 6 horas (menos de 2 euros). Barato para nuestros bolsillos, caro para nuestro trasero. Acabamos con el culo más plano que una carpeta.
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| Furgoneta local hasta los topes. |
Al llegar a la parada de Bukit Lawang, como era de esperar, decenas de tipos ofreciéndote transporte, guías, hoteles. No teníamos mucha idea de cómo llegar a la zona del río donde se concentran todos los alojamientos. Y hablando con un chico, se ofreció a acompañarnos andando (no estaba a más de 2 km). Obviamente, el muchacho, era guía de trecking en la jungla. Pero parecía legal. El nos dijo que nos llevaba a cualquier hotel o guest house que le dijéramos aunque su familia regentaba dos. Nos comentó que en esta época había suficiente fruta en la jungla, y que los orangutanes no bajaban demasiado hasta el centro de alimentación aunque, si queríamos ir, él nos indicaba y facilitaba todo lo necesario. Pero que lo mejor, para verlos en su hábitat, era hacer un trecking, además de ser más divertido. Había rutas de 1, 2, 3, 5 y hasta 10 días para ver tigres. Finalmente, después de elegir sitio para dormir, quedamos con él al día siguiente para hacer la ruta de un día por la jungla y rezando todas nuestras plegarias para ver si teníamos suerte y veíamos algún simio. El sitio que elegimos para dormir, era muy acogedor, pegado a un río. Tuvimos que cruzar un par de puentes colgantes, cuyas tablas crujían como las patatas McCain.
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| El puente que crujía demasiado. |
Por la noche, todo un festival de música salvaje, entre cantos de pájaros, que se mezclaban con gallos despistaos que cantaban a las 2 de la mañana , ranas croando, insectos y otros tantos que no adivinábamos. Pero amigos, es lo que tiene dormir en casa de Tarzán. De hecho, tuvimos largas conversaciones literarias con una gallina que nos visitaba y que no había manera de echarla del sillón de mimbre.
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| Entre tú y yo, que fué primero el huevo o la gallina? |
Por la mañana, buen desayuno, con tortilla (no podía ser de otra manera, después de nuestra charla gallinal), tostadas y té. El guía ya nos estaba esperando. Compartimos la ruta con un trío de griegos. Como toda buena caminata que se precie, bien sea por la sierra o la jungla, la cosa comienza subiendo. Pero tras las primeras rampas, parada técnica para recibir la primera lección de la jornada. En la zona existen plantaciones del árbol del cual se obtiene el látex. El material con el que entre otras muchas cosas se fabrican los condones, las suelas de muchos zapatos, y colchones de última generación. No sabíamos que la ruta iba a ser tan didáctica. "Al final vamos a tener que coger apuntes y todo". Seguimos la ruta, y llegamos a la zona protegida. Zona de jungla real, (Welcome to the jungle). A partir de aquí comenzó lo interesante. A todo esto, un calor por el que todas nuestras glándulas sudoríparas dibujaban mapas de países extraños en nuestras camisetas y, eso sí, bien de repelente..
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| El árbol del cual se obtiene el látex. |
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| Los compañeros griegos. |
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| Los guías. |
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| La jungla y sus lianas. |
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Menos de 15 minutos de búsqueda, y aparecen ante nuestros ojos los primeros orangutanes. Una madre con su cría. Resulta que los orangutanes copulan y, después, si te he visto no me acuerdo. Es decir, la que mantiene a la cría es la madre, el padre se va a comprar tabaco y ya no aparece más. No interviene en la educación del pequeño, no pasa pensión alimenticia, ni paga las excursiones a esquiar en la semana blanca, ni los disfraces para el carnaval, ni los reyes en navidad,etc.. Además, fabrican una especie de nidos para dormir en los arboles, y crean 3 o 4 diferentes cada día. Le llaman el rey en la jungla porque punto número 1: se levanta, 2.- bosteza, 3.- se da un par de golpes en el pecho, 4.- tiene hambre y 5.- se va a buscar comida. Después de comer 6.- le entra sueño, entonces se fabrica un nidito para echarse la siesta en lo alto de un árbol y a dormir. Cuando se levanta vuelta al punto numero 1, y así sucesivamente. Vive en un bucle infinito de dormir, comer, fabricarse nidos y volver a dormir. Si tiene suerte y alguna hembra se cruza por el camino, pues ese día tiene fiesta. Vamos, lo que viene a ser la autentica Buena Vida.
Vamos viendo multitud de ejemplares muy cerca. Se nota que están más que acostumbrados a la presencia humana. De hecho algunos tienen nombres propios. Nos cuentan la historia de un ejemplar bastante conocido llamado Nina, que ha atacado a más de uno y más de dos guías. Por lo visto te agarra de la mano y no te suelta hasta que consigue algo de comida. La ruta se hace muy amena, es como ir de caza, pero donde las armas son las cámaras de fotos. Te tienes que poner de cuclillas, estar en silencio, esperar agazapado. Pero impresiona muchísimo ver como saltan y se cuelgan de los arboles. El guía nos dice que estamos teniendo mucha suerte, que estamos viendo muchos y en poco tiempo. Pero la guinda vendría un poco más tarde. Un ejemplar magnífico de macho orangután. Además, a una distancia muy buena, y en aptitud muy tranquila. Dejándose ver. Tienes una mezcla de temor-admiración. Pero también despiertan mucha ternura. Al fin y al cabo no hay tanta diferencia entre ellos y nosotros. Sólo un mínimo porcentaje de ADN. Viendo lo bien que viven, se pregunta uno por qué se nos ocurriría bajarnos de los arboles. Y si no, observar por vosotros mismos..

Después de avistar a más de 7 u 8 ejemplares, intentamos hacer un alto en el camino para comer en una zona despejada. Pero en cuanto los guías comenzaron a sacar la comida, comenzamos a tener visitas de nuestros primos. Al final tuvimos que desplazarnos de nuestro restaurante improvisado en la jungla a otro sitio y comer sin hacer demasiado ruido. Menú 5 tenedores, (bueno 0 tenedores porque comimos con la mano). Nasi Goreng Spesial (Arroz frito con huevo frito y ensalada). Y de postre, un bodegón de fruta que se prepararon los guías en un santiamén con una destreza digna de Eduardo Manostijeras. Nos sorprendió mucho lo bien que trabajan los guías, no sólo vimos más orangutanes, monos black gibon, white gibon, y un pájaro rarísimo, sino que la comida estaba riquísima y no pararon de contar historias durante la jornada; la vida en la jungla, unas inundaciones que hubo hace unos años donde murió mucha gente en la zona, nos hablaron de la industria del látex, del café, del aceite de palma y del turismo sostenible. Tambíen nos contaron que otro de los habitantes de la jungla era el tigre, pero que para verlo tenias que adentrarte en un trecking de 10 días, y que muy pocos turistas estaban dispuestos a hacerlo. Después de la comida, continuamos y a las 3 estábamos de vuelta en el hotel. Día muy intenso, muy divertido, pero la sudada que hemos tenido creo que pasa al número uno de los 40.
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| Pájaro cuyo nombre no nos acordamos. |
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| Bodegón frutal en la jungla. |
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| White Gibon. |
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| Black Gibon. |
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Al otro día, camino de vuelta en mini furgoneta hacia Medan. Nuestras cabezas daban contra el techo, las rodillas incrustadas en el respaldo del de delante y el culo más desgastado que la chupa de cuero
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| La Fregoneta del infierno. |
Por la tarde llegamos a Medan. Habíamos quedado con Bobby en el cafe donde trabaja para ultimar los detalles de cómo ir al día siguiente con él hacía Harangoal, su ciudad natal, en el lago Toba. Se alegró mucho de vernos, porque aún tenía dudas de si íbamos a aparecer. Quedamos al día siguiente a las 6 de la mañana. Iríamos en un coche hasta su pueblo.
2.- LAGO TOBA. (HARANGOAL)
El viaje fue esta vez fue comodo, recorriendo zonas montañosas donde el clima iba cambiando, las nieblas aparecían, y la carretera se empinaba. Por el camino vimos plantaciones de cafe, tomates, coles, fresas y patatas. Y, por fin, llegamos a Harangoal. Al pie del lago se extendía una pequeña calle de casetas de madera, y otras muchas que flotaban en el mismo lago. Eran piscifactorias de pescado que abastecían a medio Medán.
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| Lake Toba |
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| Piscifactorías. |
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Antes de continuar, vamos a hacer un inciso histórico sobre el lugar y sus gentes. La zona del lago Toba está habitada desde tiempos inmemoriales por la tribu de los Batak. Provienen de Mongolia y otras partes de Asia y se instalaron alrededor de este lago. Los holandeses que habían colonizado Indonesia, les convirtieron al cristianismo y ahora mantienen muchos de sus ritos y cultura originales. Son gente muy tranquila y hospitalaria, aunque dentro de Indonesia se encuentran un poco aislados y separados ya que no comulgan con la religión oficial, el Islam.
Continuamos con el relato de MI GRAN BODA INDONESA. Bobby nos llevó hasta unos bungalows a pie del lago, que eran replicas de las antiguas casas Batak. Sigumba Bumba Cottage era el nombre del alojamiento.
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| Bungalow Sigumba Bumba. |
El dueño, Durba, un tipo campechano (como nuestro rey) con un perfecto inglés nos llevó hasta nuestra cabaña, y rápido nos engalanamos (todo lo bien que se pueden engalanar unos viajeros de largo recorrido) y "pa la boda". Mi primera boda en vaqueros. El traje y la corbata se me pasó echarlos a la mochila. La ceremonia religiosa era católica. Entramos a la iglesia y vimos el final de la ceremonia. Después momento besa-manos, donde hicimos cola para saludar a toda la familia y a los novios.
Y, a continuación, bajamos hacía una especie de explanada a pie de lago, techada, donde seguirían con la ceremonia Batak. La familia de Bobby nos regaló unas prendas hechas a mano, típica de los Batak para que nos la pusiéramos en la ceremonia. Lo que se lleva al hombro se llama ULO y un SARONG, que es nuestro "pareo".
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| Pose de ella con el Ulo y el Sarong. |
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| Pose de él con el Ulo. |
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Y, poco a poco, nos fueron explicando los diferentes actos del ceremonioso enlace. El tur-tur, era una especie de baile en el cual juntas tus manos y vas pasando en fila india (que no haciendo el indio) por delante de las familias y de los novios.
Los actos se sucedían uno tras otro, y entre medias íbamos alternando con los lugareños. Al cabo de casi 2 horas, llegó la hora del banquete. Todo el mundo se fue sentando en las alfombras que había desplegadas. Por un lado la familia de la novia, por el otro la familia del novio. Comenzaron a llegar unas fuentes enormes con carne de cerdo, verduras, pescado y arroz y los fueron repartiendo por grupos. Los cubiertos, nuestra mano derecha. Para los que no lo hayan hecho nunca, es todo un arte saber comer con las manos. De cada 4 granos de arroz que llegaban a la boca, 17 se caían a la alfombra. El truco, después de varios intentos, era prensar el arroz y coger poco cada vez.
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| Menú Nupcial. |
Eso sí, alcohol, 0.0%. Los vasitos que veis en el plato eran una buena añada de agua mineral sin gas. A pesar de que son católicos y no musulmanes, parece ser que el tema alcohol como que no. Es la primera boda donde no vemos al padrino borracho. La familia de Bobby se alegró muchísimo de vernos comiendo con ellos y además con las manos, vestidos con sus Ulos. Y nosotros estábamos disfrutando de lo lindo, en nuestra salsa. Entre medias, pues nada, hablando con unos y con otros, que si España y el fútbol, fotos varias con los niños, por que tú, por que yo..
Pero aún quedaba por llegar lo mejor. Le habíamos comprado a los novios un pequeño detalle. Quisimos darlo de forma discreta. Pero querida audiencia, la discreción se convirtió en su contrario. Al ir a entregarles el regalo, se hizo un silencio, focos, cámaras, acción! Y toda los asistentes atentos como si fuéramos a entregar el premio Nobel. No sabíamos donde meternos. Los técnicos del video-boda, nos pidieron que nos colocáramos en plano, hiciéramos la entrega del presente y después foto-video de familia. Momentazo. Yo estaba tan tieso que el hombre de la cámara me pidió, por favor, que sonriera a la cámara, porque debía tener la auténtica cara de espinaca. Aquí os dejamos la instantánea del papelón.
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| Momentazo. |
Y bueno, después de la entrega de trofeos, la verdad es que entre el madrugón, el viaje largo y todas las emociones, decidimos retirarnos a descansar un rato. La boda seguiría por lo menos unas 4 horas más. Comenzaron a mezclar ritos bataks con ritos católicos y el propio Bobby junto con unas mozas del lugar, nos acompañaron hasta los bungalows.
El resto de la tarde nos la pasamos hipnotizados por el paisaje del lago, después de una siesta a la española de esas que cuando te levantas no sabes ni la tabla del uno. Por la noche, en el Cottage, cenamos con Durba. Y nos dieron las tantas en una charla animada, hablando del bien y del mal, de norte y del sur, de la izquierda y la derecha, del ying y del yang, de esto y de lo otro.
Amanecimos al día siguiente con la misma foto espectacular del lago Toba. Sus aguas son tranquilas, el cielo un poco grisáceo, pero la calma lo impregna todo y te relaja hasta las uñas de los pies. Sólo se ven pescadores con sus canoas de un remo moviéndose casi sin salpicar. Decidimos ir a desayunar al pueblo, y durante el paseo, nos encontramos a un hombre que venía de pescar. Nos saludó, y nos contó que había estado en Cadiz, había sido marinero. Llevaba un cubo lleno de peces y nos señaló su casa. "Si os apetece veníos luego y os invito a cenar. Aquí todo el mundo es así de hospitalario. Le agradecimos la invitación y seguimos buscando un cafe con galletas. Después apareció Bobby y nos sugirió ir primero a visitar un antiguo asentamiento Batak, y después una cascada. Nos llevaron en coche hasta el asentamiento. Bobby hizo de guía, y nos explicó que el edificio central era donde vivían el rey con sus 10 esposas. Pudimos entrar al interior del edificio, donde además de algunos instrumentos musicales, las distintas dinastías, y la habitación de la noche de bodas, se podían ver 10 cocinas distintas, una para cada esposa. También nos mostró el sitio donde molían el arroz para hacer harina.
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| Moliendo con mi mortero, me lo paso mejor que quiero. |
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| Palacio Batak. |
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Cogimos un autobús y después un tuk-tuk con dirección a la catarata. Entre medias nos cayó una buena tromba de agua, y nos refugiamos en un taller de motos. Nos invitaron a entrar como a un salón, donde había una especie de bar pequeño y donde sorprendentemente nos encontramos flechas señalando direcciones de diferentes ciudades y entre ellas Madrid. Además tenían homenajes al clásico Madrid-Barcelona. Están locos por el fútbol, y locos más aún por la Liga Española.
Nos tomamos un té mientras amainaba y, de nuevo, camino hacía la catarata de Sipiso Tongging. El lugar era digno de admirar. Tuvimos que realizar un empinado descenso para llegar a la caída del agua.
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Lo único que pasó es que, como habíamos salido de casa en principio para desayunar, no íbamos del todo bien equipados para la caminata. Chanclas, pantalones cortos, nada de repelente y el terreno era jungla. Los mosquitos se empezaron a darse llamadas perdidas para avisarse entre ellos de que había sangre fresca para merendar. Nubes de decenas de mosquitos arremolinándose alrededor de las piernas. Y picando, picando con furia, con mala baba. Picaduras que parecían huevos fritos. La velocidad de ascensión fue registrada como nuevo récord olímpico. Al llegar a la cima, había un conjunto de tiendas de souvenirs, y pequeños restaurantes donde pudimos descansar , comer y embadurnarnos con repelente. El tema de los mosquitos es, sin duda, un poco desquiciante. No te puedes distraer ni un instante o de lo contrario entras en la dinámica pica-rasca, rasca-pica.
De camino hacía Harangoal, Bobby insistió mucho en que visitáramos su aldea y la casa de su familia. La aldea estaba a escasos 7 km de nuestra cabaña, pero la única forma de ir era en coche. La carretera era mas bien un camino montañoso con un firme ideal para la práctica del rally. Pero no quisimos ser descorteses y aceptamos la invitación. Tardamos más de media hora en recorrer la distancia hasta su aldea. Al llegar allí visitamos a una tía suya que tenía más de 77 años pero con una vitalidad de 17. En seguida nos querían sacar comida para cenar, a lo que agradecimos pero declinamos pues teníamos que continuar hasta la casa de la familia de Bobby. De repente se fue la luz en todo el poblado. Era un conjunto pequeño de casas de bambú, muy humilde, pero cálido a la vez. Cuando llegamos a su casa, Bobby había cometido lo que más tarde descubrimos que era un auténtico sacrilegio para los Batak. No les había avisado de nuestra visita y por tanto no les había dado tiempo a prepararnos una comida especial. Nosotros les respondimos que muchísimas gracias, pero que no hacía falta, que nuestra visita era informal, y que para nosotros era suficiente con estar allí un rato con ellos. Vamos, lo que en España se arregla con unos botellines y unos panchitos. Pero, de repente, se pusieron activos, y en menos de media hora nos habían preparado una cena a base de pequeños pescados fritos, carne de cerdo, arroz, noodles.., todo lo que tenían en la cocina nos lo ofrecieron.

Gente que lo poco que tiene te lo da, por que sí. Que su mayor orgullo es recibir una visita y que lo más importante son sus invitados. Gente extraordinaria. La verdad es que la cena fue muy divertida. Ellos no hablaban ni papa de inglés, pero Bobby traducía lo que le interesaba. Durante la ceremonia de la boda, el día anterior, Maribel se había fijado en que muchas de las mujeres masticaban algo que dejaba la boca y los dientes de un color rojo carmín, pero no sabía muy bien de qué se trataba. Durante la cena lo descubrió. Es una cosa como una especie de raíz, picante, que envuelven en una hoja de una planta, y que se mastica, después la mezclan con tabaco y siguen masticando y luego escupen y vuelven a masticar. Aquí hay unas instantáneas del momento, aunque la luz de las velas no fue suficiente para sacar las fotos nítidas. Maribel dice que es un sabor muy fuerte. Por las caras que pone y las milésimas de segundo que tardó en escupirlo podemos suponer que donde quiso decir fuerte quería realmente decir incomible. Pero esta claro que para estas cosas hay que acostumbrar el paladar.
Se da una cosa muy curiosa y es un topicazo de libro. Por qué cuanto más tenemos , nos volvemos más egoístas, y por qué la gente que menos tiene, es la más generosa. Esta familia, con 3 niños pequeños, una hija de 18, el padre granjero y la madre que cuidaba de sus hijos nos dieron una lección de hospitalidad. Estaban encantados de recibirnos en su casa, de ofrecernos su comida, su bebida y su tiempo y sin conocernos de nada.
La falta de luz, nos nos permitió hacer ninguna foto buena del momento, pero salimos de esa casa con una sonrisa de oreja a oreja, y con una sensación muy agradable. Insistieron hasta la saciedad en que durmiéramos con ellos, pero no quisimos molestar más aunque para ellos era un honor, según nos decía Bobby y, además, al día siguiente teníamos que partir hacia la isla de Simosa. Después de la despedida, camino de vuelta hacía Harangoal y a dormir.
3.- LAGO TOBA (TUK TUK, ISLA SIMOSA)
Amanece en el lago Toba. Desayuno sencillo y hablamos con Durba para que nos llevara en su lancha hasta Tuk Tuk, el próximo destino. Tuk Tuk es una minúscula península de la isla de Simosa que está en el centro del lago Toba. Después de enmochilar por enesima vez los aperos de viajar, comenzamos un placentero viaje por las calmadas aguas del lago. Durba se vino con nosotros y además nos invitó a visitar de camino algunos lugares. Una cueva, unas antiguas casas Batak con museo incluido, y además nos invitó a un café de Sumatra bien cargadito, hecho a puchero y muy intenso.
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| Con Durba. |
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| Cuevas a pie del Lago. |
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| Marionetas Batak. |
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| Arquitectura Batak. |
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Después continuamos el crucero hasta nuestra siguiente morada, Carolina Bungalows. Encontramos una cabaña típica Batak por menos de 13 euros la noche en una zona del lago bastante buena para nadar. La verdad es que, en este sitio hay más opciones, se nota que es más turístico, porque tienes de todo. Opciones de moverse en moto, de comer en mil sitios y variedad de lugares que visitar. Es un lugar muy tranquilo, apartado de todo, nada que ver con el caótico Medan. Pasamos 3 días muy reparadores. Cosas curiosas de esta isla dentro de un lago? Pues que el lago es gigantesco, llegando a una profundidad de 490 metros. Es volcánico, y está plagado de árboles cuyo fruto habéis probado seguro de forma sutil en vuestros arroces con leche. La nuez moscada. Además, se venden de forma legal, unas setas mágicas de la risa que sirven de inspiración a muchos artistas locales.
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| Lo mismo te vendo un libro, un DVD que setas de la risa. |
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| Artistas de la seta. |
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Pero los días se acaban y tenemos que continuar camino. La visa es corta y los lugares demasiados. Viaje en furgoneta hasta Medán y después de 6 horas de viaje, llegamos al Café donde trabajaba Bobby. Nos había reservado una noche en un hotelito justo enfrente de la Mezquita. Lo de dormir al lado de una mezquita, tiene un inconveniente bastante notable. Al alba se arrancan en soleás, unos cánticos que parecen flamenco jondo. Te levantas tocando las palmas. Que alegría! Mientras cenábamos conocimos a un chico de Barcelona que estaba viajando sólo y era podólogo. Al despedirnos nos dijo: "Recordad que no hay que buscar el camino lejos, el camino comienza en tus pies". Nos pareció una frase muy apropiada viniendo de un podólogo.
Nos despedimos de Bobby y le dimos las gracias por los días tan buenos que pasamos con él en Harangoal. Era nuestro último día en Sumatra. Estábamos muertos de cansancio, y al día siguiente teníamos que volar hasta Bandung y, de ahí, otro corto vuelo hasta el destino final, Yogjakarta, en la isla de Java.
Pero eso será otro día y en otro capítulo. Aquí os dejamos nuestra habitual sección de fotos varias...
Nos vemos en la siguiente entrega que ya esta de camino.. (Java, Bali, Gili y Lombok)
Un abrazo gigante y muchos besos.
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| Cerveza Indonesa Bitang. |
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| Con la familia de Bobby. |
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| Foto antigüa de la tribu Batak. |
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| Instrumentos Músicales Batak |
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hola pareja, veo que seguís con vuestra aventura cada día más interesante, preciosas fotos de los orangutanes y su descendencia, lo que más me alucina, es la gente tan hospitalaria que hay , parecida a lo que hay en España, si vinieran aquí la decepción que se llevarían, se caían de culo.
ResponderEliminarBueno bonitos, besos míos y de los de Alcorcón, o sea mi familia.