Nos levantamos un pelín nerviosos, la verdad. Ya era día 18 de Mayo, por la mañana y en pocas horas partiríamos para Nepal. El vuelo tenía 2 escalas y después de hacer el auto-check in, resulta que solo nos dan las tarjetas de embarque de Madrid-Milan (con Iberia) y la de Milan-Delhi (Jet Airways) pero no la de Delhi-Katmandu. Esto me mosquea un pelín, pero bueno seguimos adelante. Mi padre nos llevó al aeropuerto y en la T4 descubrimos los nuevos azafatos virtuales[buscar foto en internet]. Procedemos a embarcar y pesamos las mochilas. Vamos bien de peso y la señorita de Iberia nos dice que nuestro equipaje va a Delhi y que en Delhi tenemos que volver a facturar y recoger las tarjetas de embarque. La verdad es que esto me siguió dejando un poco intranquilo porque aunque teníamos 2 horas y media de espera en el aeropuerto, me parecía un tanto pesado tener que estar recogiendo y refacturando aquí y allá. Quedaos con este dato, porque será importante para entender después lo que nos acontecerá en el aeropuerto de Milán. Pasamos por el arco (de seguridad) y esperamos a nuestro primer avión. Subimos y.. tachan!! el comandante nos avisa que tienen que cambiar una rueda del tren de aterrizaje y que nos demoraremos 30 minutos.. (30 minutos para cambiar una rueda!!! Igualito que en la formula 1!) Esos 30 minutos se convirtieron en mas de una hora. Parece que vamos a tener emoción ya desde el inicio. Bueno, pues parece que ya por fin despega el avión y aterrizamos sin mas incidencias en el aeropuerto internacional de Milan. Aquí disponíamos de 4 horas que se han quedado en menos de 3. Cenamos, tomamos un cafe, fumamos un pitillo y nos relajamos leyendo yo, y haciendo ganchillo Maribel. Cuando de repente Maribel (porque yo no me enteré de nada) oye nuestros nombres en ingles con un marcado acento italiano. (Coño que pasa!). Nos dirigimos al mostrador y aquí comienza nuestra primera odisea en el espacio 2012, versión 3D. La señorita nos pregunta que donde volamos y le decimos al unísono que a Katmandú. Señorita: "Katmandu? Vuestro equipaje va a Delhi (India)". Nosotros: "Ya , si, eso es lo que nos dijo tu compañera en Madrid". La cosa comienza a tomar un matiz dramático. Las sirenas empiezan a sonar. Señorita: Que eso no era posible, que nosotros no tenemos visado para entrar en territorio Indio y que no solo nos quedamos sin maletas ya que no podemos recogerlas, sino que para más guasa, en India nos retendrían como indocumentados y nos repatriarían. Repatriados! Madre mía, parece que vamos a tener buen material para el blog. Nos quedamos con cara de Koala y la chica esta nos comenta que va a intentar localizar las maletas, prepararnos las tarjetas de embarque de Delhi a Katmandú y que esperemos sentados. Los minutos que transcurrieron desde este momento y el final fueron vamos a decir tensos. Después de unas llamadas de teléfono, y varias gestiones por fin viene la Señorita (me encantaría ponerle un nombre, pero es que debido a la tensión, no nos presentamos adecuadamente) , y nos entrega nuestros pasaportes, nuestras flamantes tarjetas de embarque Delhi- Katmandu y nuestras nuevas pegatinas del equipaje, ahora si directas a Katmandú. Fiuuuuuuu!!!!!! Prueba superada! Y sin gastar ningún comodín. Bueno, tranquilos que esto todavía no ha acabado. Subimos al avión, y bien, un Airbus 747 asientos reclinables, cierre centralizado, elevalunas eléctrico, en fin, todos los extras. Con nuestra televisión, nuestros juegos, nuestras cositas. Abrochense los cinturones que esto parece que se va a mover, y tras un intento fallido de arranque, megafonía al canto, fallo técnico y de nuevo retraso. (Segunda incidencia aeronáutica en el mismo día). Mas de una hora y media metidos en el avión hasta que por fin despegó. Entramos en un duerme-vela interrumpido por la cena y el desayuno y después de 7 horas de vuelo, aterrizamos en Delhi con bastante retraso. El coctel de caraja, duerme vela, y el cambio de hora supone que tu mente este, como decirlo, "lenta" y el cuerpo bastante entumecido. (Pero tranquilos que ahora vendrá algo que despejará el cuerpo y la mente y no es el red-bull). Nos damos cuenta que solo tenemos 20 minutos para embarcar en el tercer avión. Al principio bueno, no le dimos mucha importancia, pero cuando empezamos a ver pasillos y pasillos de suelo alfombrado (si , he dicho bien , alfombrado y además tupido del bueno) la caraja se comenzó a convertir en estrés (Esto es como pasar de estado gaseoso a congelación sin pasar por el líquido). Pantallas del aeropuerto internacional Indira Ghandi de Delhi indicando que para nuestro vuelo teníamos que ir inmediatamente a la puerta 9A (ultima llamada). Mari!! Corre!! a todo esto 43 grados centígrados, y bien de moqueta..Corre que te corre suda que te suda , a trancas y barrancas la puerta 9A se comienza a dibujar. Vaya viajecito! . Pero todo hay que decirlo, sanos y salvos, nuestras mochilas esperandonos en la cinta, un hombrecillo con un cartel ("MARIA ISABEL Peak Point Hotel") y una lluvia torrencial de 9 en la escala de Ritcher. Pero por fin hemos llegado!!

JAJAJAJAJA ain pobres!!! vaya comienzoooooooo!! :D
ResponderEliminarjuas, juas, madre mía que tensión. Deberían regalar valium con los billetes de avión, sobre todo si hay escalas :)
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